miércoles, 16 de noviembre de 2011

Mi Mago..


El hombre que más me ha amado, creo yo. El hombre que aveces hasta siento me idolatra. Al que hice esperar casi 10 años para poder besarnos de verdad. El que me desquiciaba porque hablaba complejo. Pero sin embargo siempre volvía a ti, a pesar de que no tuviéramos puntos en común, amigos, gustos, vidas en común, volvía a ti. Y tu corazón es perfecto, eres todo lo que puedo anhelar en un hombre, eres todo lo que cualquier mujer puede anhelar en un hombre, pero a la vez esa perfección no me gusta, busco algo más imperfecto, algo más parecido a mí..

.. Y fue hace 3 noches que me dijiste que leías mi blog, no sé si este o el otro del cual no recuerdo la clave. Si alguna vez pudiésemos compartir lo que somos, de donde venimos y porque estamos juntos, con "otros", seria una entretenida historia. Linda! inclusive. Tu haberme visto en el metro meses antes de que llegaras a nuestra sala de clases, de haber encontrado linda desde ese primer instante. Era primero medio y entraste a mi sala, 1º B, yo sentada al último junto a mi inseparable comadre, y como las partes de un elemento (como en su momento creímos) deben volver a encontrarse alguna vez, me acerque a ti, perdón, nos acercamos a ti, con el afán de hacerte sentir cómodo, pero eras raro.. veías como jugaban cartas los otros raros del curso. CARTAS! Dicese ese juego de masos, que tienen poder, significado, valor, dibujos. Cosas de Hombres, de Hombres raros tamo's claros. Y bueno te saludamos, te preguntamos de donde venias y no sé como terminamos siendo "amigos", pero primero atinaste con mi comadre, y la verdad es que no recuerdo cuando rompimos bien el hielo, creo que fue después que termino el pequeño idilio con ella, solo quede yo. Ahi debí preveer que no era normal que ninguna de mis amigas (que no eran muchas) no congeniara contigo, pero iba y volvía, me estresabas y a la vez caminaba contigo por las otoñosas calles del centro de la mano, siempre recuerdo ese trayecto entre Baquedano y Moneda una mañana de Otoño, iba al colegio junto a ti, había hojas secas, el cielo estaba blanco. Son los días que me lleven a ti, ahora. Tu llamadas x las noches, tus cartas, tus cuadernos, escribías tanto, escribías para mí, todo esta guardado. Aveces lo leía, hace mucho tiempo que no lo hago. Pero mi corazón estaba en otro lado, tu lo sabias, no sé si masoquismo o qué pero te mantenías ahí, yo tampoco hacia mucho por distanciarte, siempre puse paños fríos entre nosotros aludiendo a tu buen corazón, claro como que yo fuera la mujer, en ese entonces joven más cruel, solo quería que no sufrieras, que entendieras que estaba enamorada y que no te merecías acompañar a alguien cuyo pensamiento esta en otro lado. Pero los tiempos avanzaron, y como dijo mi muy buena amiga "xx" Tiempo al Tiempo He Aquí, miro hacia atrás y siento lo mismo, duele menos, mucho menos, se puede vivir con ello. Pero estoy contigo, se lo que es besarte, abrazarte, mirarte de otra forma y no es malo. No es una oportunidad, lo seria si tuviéramos futuro. Somos lo que somos, estamos porque estamos. Disfrutamos de EL momento mensual de vernos, de mirarnos. No necesitaremos otras vidas para ir tras el otro, ya nos complementamos y que dure lo que tenga que durar. Sin Remordimientos...